Como ya hemos comentado en otras ocasiones, existe en el pueblo una fuente situada en el mismo centro de la plaza, la cual siempre ha sido muy útil par el vecindario, pero hemos de reseñar que no siempre ha gozado de las mejores condiciones de abastecimiento, pues debido a la sequía, tuberías de recogida y reparto en mal estado, y demás condiciones adversas, el manantial llegó a secarse desde julio/setiembre durante el día y prácticamente también durante la noche.
Como consecuencia hubo que recoger agua desde el manantial de "santocisco" y trasportarlo manualmente con baldes y cántaros , cada uno a su modo y a cada domicilio, a través de caminos empinados y angostos de la zona; para aliviar en lo posible el esfuerzo que esta labor causaba, llegó el momento en que los vecinos se repartían el horario de recogida del agua durante el tiempo de noche, pues ya hemos dejado claro que durante el día la fuente se secaba, pero teniendo en cuenta que todas las personas mayores de edad trabajaban en las labores del campo durante todo el tiempo de día, no tenían muy fácil estar en las horas de madrugada recogiendo el agua y vigilando de que ninguna otra persona cambiase el contenido de su recipiente aprovechándose de su contenido, por conta, siempre había personas que por sus condiciones estaban en mejor situación como puede apreciarse según el siguiente detalle:
Existía en el pueblo una familia (La antigua maestr del pueblo DOÑA ANTONIA y su esposo ( Tendero-Tabernero –, etc. etc. SR. ANGEL) que por no tener las mismas obligaciones que el resto ( no trabajar en el campo durante el día) estaban siempre dispuestos y el poco agua que podría recogerse durante la noche, lo aprovechaban con suma relativa comodidad.
Pasados unos años la Junta Vecinal, a pesar de sus escasos recursos, con el esfuerzo denodado del vecindario en su conjunto, además de la venta en partes (de siempre pactada) de nuestro monte público, hizo posible la recogida de los manantiales "la Majadilla" y "Santo Cisco", los cuales al convertirse en una sola fuente, se hizo realidad que desde entonces no se volvieron a producir dificultades para el suministro de agua domiciliaria de tal magnitud.
Feliciano Martínez. Tilis
Junio 2006