Santa Águeda
Como cada año se celebra la festividad de Santa Águeda, donde era imprescindible el comienzo de año relativo a la formación del grupo de mozos de la localidad , donde la totalidad de ellos elegían al mozo que cumplía los 18 años (si eran más de uno por sorteo y si no hubiera ninguno nuevo seguía el del año anterior) y de esta forma se le adjudicaba la obligación de hacer la labor de alguacil de los mozos durante todo el año y en todos los acontecimientos entre el conjunto celebrados
El día 4 de febrero (Visperas de Santa Águeda) los mozos pasaban toda la noche continuamente volteando las campanas de la iglesia , turnándose las veces que fueran precisas y según las posibilidades de cada uno, ya que por lo peligroso del volteo, unos estaban en mejor disposición que otros y de hay que no todos turnos fueran de la misma duración para evitar accidentes o algo similar.
Al amanecer del día 5 , fecha real de la festividad, todos los mozos , sin haber dormido, comienzan a pedir por cada una de las casas habitadas, donde los dueños obsequiaban con diversidad de alimentos y en menor escala dinero, (tener en cuenta que el dinero era muy escaso), tales como chorizo, morcilla, huevos, etc.,
En cada casa era obligatorio cantar canciones apropiadas a la festividad, de cuyo contenido se me ocurren las siguientes:
-Sra. Que está alla arriba… …(en cada casa había portal abajo y cocina arriba)
No se corte ud, los dedos… (el chorizo está colgado en varas de madera)
Corte un poco mas abajo (cortando mas abajo)
Somos muchos Compañeros (el trozo cortado será más largo)
Santa Agueda es una imagen
La tenemos que adorar
Para que suban al Cielo
Los que más chorizo dan
Cortas pero jugosas verdad (las canciones)
Una vez terminada la petición, en la tarde de ese mismo día se procede a invitar a las mozas y todos juntos en unión´, organizan la cena oportuna con los productos recaudados, teniendo presente que el dinero debe ser extremadamente conservado pues será muy necesario para la celebración de la Machorra que sucederá en noviembre.
Martes de Carnaval
Siguiendo con las costumbres de la época, deben señalarse las celebraciones del MARTES de carnaval, donde con unas fechas de antelación los mozos comenzaban la confección de las ropas apropiadas para los disfraces de cada año, los cuales necesariamente debían ser de color blanco total (camisa, pantalón), el martes a las 09 horas de la mañana se presentaban ante la casa del concejo los mozos ya disfrazados y todos ellos vestidos uniformemente, dotados de, botas, polainas, pantalón blanco, camisa blanca, pañuelo blanco recubriendo la cabeza, y otro pañuelo atado al cuello de color rojo, careta de cartón, gorro cónico de un metro aproximado de longitud de color blanco calado sobre la cabeza, donde en su punto superior (punta del cono) tenia acopladas cintas de colores variados de 2 cts. de ancho y largo total semejante a la longitud del gorro. Para finalizar el disfraz, cada mozo portaba sobre su cintura un grupo de cencerros procedentes de su ganado particular y si fuera preciso con la ayuda del pastor del pueblo que les echaba una mano, con su mejor voluntad. Cada uno mozo blandía una vara en sus manos lo que provocaba miedos a los pequeño que de antemano ya estaban un poco asustaditos al ver algún movimiento distinto y que en el pueblo no sucedían de forma habitual.
A estos mozos se les denominaba BUBARRACHOS
-Para continuar la jornada, los bubarrachos, en grupos y regularmente desordenados paseaban la localidad con carreras lentas y cortas intentando hacer gracias a los mayores y pequeños, aprovechando la ocasión en cada casa para solicitar ayuda para disfraces y otros elementos que durante el año se pueden necesitar.
Alas 14 horas terminaba la jornada de disfraces matutina, lo que quiere decir que el uniforme oficial blanco era retirado.
A partir de las 15 horas
Los disfraces, como ya hemos relatado eran de color blanco y todos ellos con una uniformidad determinada, pero a partir de las tres de la tarde los disfraces son a voluntad de cada uno y pueden ser ropas viejas, nuevas, negras, o de cualquier colorido, pero en ningún caso frases agresivas o malsonantes, guardando siempre el debido comportamiento y buen trato sin molestar ni física ni verbalmente al que no le apetezca participar, si bién no en todos los casos se cumplía con el guión pues siempre existe el atrevido de turno que se pasaba un poco demasiado ante el anonimato enn su representación disfrazatoria.
Desde la hora arriba citada y hasta la madrugada, los disfrazados en grupos o unitariament, a su voluntad, hacen representaciones y espontaneidades a su capricho, tanto con ayuda de otras personas como de animales, de forma que la tarde fuera amena y lo más divertida posible, aunque la falta de jurados y premios relativos a los desfiles, había que adecuarse a los tiempos y conformarse con comentar el resultado obtenido durante la jornada.
Festividad de todos los Santos:
En esa época, la juventud celebraba sus festejos entre los que destacan:
MATAR LA MACHORRA ( OVEJA ESTERIL)
El día 1 de noviembre de cada año, etc. Era el momento de celebrar la Festividad de todos los Santos Con los ahorros conseguidos en los festejos de Santa Agueda y Mates de carnaval, Cuatro mozos son elegidos entre todos ellos para que sean los encargados de comprar LA MACHORRA (Oveja de unos 40 Kgs) al mejor precio y calidad, localizándola en el pueblo o en pueblos colindantes si fuera preciso, y ellos mismos se encargarán de condimentar la carne en todas sus variantes, (asado, cocido, guisado, etc., En tanto que los cocineros preparan la cena, el resto de mozos durante todo el día están de juerga, sobre todo animándose con canciones populares, rondas por las calles y tragos en la taberna del pueblo, a la vez que provocando a las mozas que no van a ser invitadas al festejo por ser así la costumbre y no estar reglamentado participar en el tema de la matanza a pesar de sus deseos. No es necesario seguir narrando como trascurre la velada pues después de todo el día, la cena, pos-cena y posteriores intentos de contactar con las mozas una vez trascurrido el tiempo de prohibición, cada uno termina a medida de sus fuerzas, maña y predisposición.
Feliciano Martínez. Tilis
Junio 2006